MADRID 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Filipinas han informado de que ya son 61 los muertos y 1.403 los heridos a causa del terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter registrado el pasado lunes en la isla de Mindanao, en el sur del país, donde aún hay 40 personas en paradero desconocido.

El Consejo Nacional de Reducción Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC, por sus siglas en inglés) ha indicado en su último balance de este domingo que más de 173.000 familias se han visto afectadas por el seísmo, con un total de 724.000 personas. Asimismo, ha apuntado a que son unas 54.000 las viviendas que se han visto dañadas, de las cuales 9.900 han quedado completamente destruidas.

El Ejército filipino ha dedicado las últimas horas a entregar ayuda y agua potable a las comunidades aisladas afectadas por el terremoto en las provincias de Sarangani y Davao Occidental. En cooperación con la Oficina de Protección contra Incendios, también desplegaron un sistema móvil de filtración de agua para proporcionar agua potable, muy necesaria, a las familias afectadas por el terremoto.

El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) ha especificado que el seísmo ha tenido su epicentro unos 32 kilómetros al oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani, antes de destacar que el hipocentro ha estado situado a unos 33 kilómetros de profundidad.

Filipinas está situada en el conocido como Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se producen alrededor del 90% de los terremotos del mundo. En septiembre de 2025, cerca de 70 personas perdieron la vida y otras 150, aproximadamente, resultaron heridas a causa de un seísmo de magnitud 6,9 en la escala abierta de Richter en Cebú (centro).