SAN SEBASTIÁN 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Pleno del Ayuntamiento de San Sebastián ha dado luz verde, con carácter definitivo, a la modificación de la Ordenanza de Playas, que entrará en vigor este viernes una vez se publique en el Boletín Oficial de Gipuzkoa. La normativa refuerza la protección de los arenales y la convivencia en "uno de los espacios públicos más emblemáticos" de la ciudad.

La nueva ordenanza prohíbe fumar y utilizar aparatos de sonido sin auriculares en las playas de La Concha, Ondarreta, Zurriola y la isla de Santa Clara. La medida responde tanto a la "creciente preocupación social" por la contaminación que generan las colillas como a las numerosas quejas ciudadanas relacionadas con el ruido en los arenales.

El concejal de Mantenimiento Urbano, Iñigo García, ha destacado que "hoy Donostia da un paso más en la protección, el cuidado y la convivencia en nuestros espacios públicos". "Con esta ordenanza avanzamos hacia unas playas más saludables, sostenibles y respetuosas, recuperando la esencia de nuestros arenales como espacios para disfrutar del mar, del descanso y de la naturaleza", ha afirmado.

La prohibición de fumar busca reducir uno de los principales focos de contaminación de las playas. Según el estudio elaborado por el Ayuntamiento junto a AZTI, 'Análisis de la abundancia y distribución de los plásticos en la bahía de La Concha', las colillas representan el 38% de la macrobasura recogida en la playa de La Concha y el 50% en Ondarreta, siendo actualmente el residuo más abundante en los arenales donostiarras.

Por su parte, la regulación del uso de aparatos de sonido pretende favorecer un "entorno más tranquilo" y garantizar "una convivencia respetuosa entre todas las personas usuarias de las playas".

La ordenanza ha contado con un amplio respaldo durante toda su tramitación. Fue aprobada por unanimidad en el Pleno municipal y, durante el periodo de exposición pública, no se presentó ninguna alegación por parte de la ciudadanía.

"Este consenso demuestra que existe una voluntad compartida de seguir mejorando nuestras playas y de preservarlas como espacios de convivencia. Cuidar nuestras playas es cuidar Donostia y proteger uno de nuestros mayores patrimonios colectivos", ha señalado García.

El Ayuntamiento donostiarra ha hecho un llamamiento a la "responsabilidad" tanto de la ciudadanía como de las personas visitantes para respetar las nuevas normas y contribuir al cuidado de los arenales.

El incumplimiento de las prohibiciones recogidas en la ordenanza podrá ser sancionado con multas de entre 100 y 750 euros, de acuerdo con lo establecido en la normativa municipal.