MADRID, 16 Mar. (CHANCE) -

   Volcada en la familia y, sobre todo, en sus nietos, así intenta salir adelante Cari Lapique tras los meses más duros de su vida. Convertida desde hace años en uno de los pilares del clan Goyanes, la empresaria siempre ha ejercido de abuela presente y cariñosa, muy unida a sus hijos y a esos nietos que se han convertido en su gran orgullo. Tras la dolorosa muerte de su marido, Carlos Goyanes, y fallecimiento de su hija Caritina, se refugia más que nunca en los suyos, encontrando en ellos el mejor motivo para mantener rutinas y no renunciar a los planes que siempre han marcado el día a día familiar.

   En esta ocasión, ha quedado claro que los pequeños son su mejor apoyo y por eso intentan compartir con ella todo el tiempo posible. Muy sonriente, se desplazó hasta la plaza de toros de Illescas para disfrutar de un cartel de lujo, con José María Manzanares, Juan Ortega y Víctor Hernández en el cierre de la Feria del Milagro.

   Acompañada por dos de sus nietos, Santi y Beltrán, vivieron la tarde taurina presumiendo de complicidad. Muy pendientes de lo que sucedía en el albero, los niños no dudaron en agitar el pañuelo blanco para animar a Manzanares tras su faena, dejando una estampa de lo más tierna en el tendido.

   Entre los asistentes se dejaron ver también otros habituales de este tipo de citas, como el expresidente de Castilla-La Mancha José Bono o Luis Miguel Rodríguez, 'El Chatarrero'. Esta vez tras la barrera y sin la compañía de su pareja, Miguel Abellán, también Olga Casado siguió la corrida desde la plaza.