BARCELONA, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, Sílvia Paneque, ha celebrado que en el primer semestre del año en Catalunya se han puesto en marcha 300 megavatios (MW) de energía fotovoltaica terrestre, sin tener en cuenta el autoconsumo, pasando de los 214 MW de finales de 2025 a los 521 MW actuales.

"Estamos en un punto de inflexión, en un momento clave y de cambio en esta transición energética", ha dicho este lunes al clausurar la jornada 'Balance eléctrico 2025. Pasamos a la acción: hacia un sistema eléctrico resiliente en Catalunya' del Institut Català d'Energia (Icaen).

También ha dicho que el Govern tendrá la "determinación necesaria" para aprobar el Pla Territorial Sectorial d'Energies Renovables (Plater) de la mejor manera posible, y que no tener esta herramienta de ordenación o no hacer la transición energética aleja Catalunya de los objeticos ambientales europeos.

Además, conllevaría una pérdida de oportunidades de esta nueva economía verde: "No solo es una pérdida ambiental, sino que también es una pérdida en términos de oportunidades económicas".

También ha asegurado que el modelo europeo para la transición ecológica y energética se basa en la libertad, la calidad de vida humana y el planeta, y que estos valores exigen precisamente el compromiso con las renovables: "Son el único camino, no hay otro".

"Si queremos apartarnos de las energías fósiles o sucias o de los peligros que hemos tenido vinculados a la energía nuclear, sólo hay un camino a transitar, que es el de las energías renovables", ha añadido.

Por eso, cree que las opciones políticas que obstaculizan o ralentizan la implantación de las renovables no tienen una visión neutral, y que no hay decisión inocua sobre el tema, ya que afecta a la salud y al medio ambiente: "No nos puede detener el inmovilismo reaccionario".

Paneque ha avisado de que la demanda energética vinculada a la electricidad debe llegar al 76,6% en 2050, de acuerdo con el Proencat, si la electricidad debe ser el principal vector del modelo energético catalán, de acuerdo también a los entornos europeos: "Ya vemos un crecimiento de demanda eléctrica".

El informe del Icaen señala que el consumo de energía eléctrica creció un 3,8% el año pasado y llegó a los 43.105,1 gigavatios-hora (GWh), impulsado por la electrificación de la demanda, y recuperó los niveles anteriores de la covid.

La generación de electricidad ascendió a los 42.340,9 GWh, un 3,4% más que al año anterior, y la participación de las energías renovables en la matriz de la producción fue del 21,3%, mientras que la energía nuclear fue la principal fuente de esta matriz, con un 55,8% del total.

"Sabemos que debemos cambiar de modelo, sabemos que el 90% de nuestra energía todavía está pendiente de ser renovable", ha dicho Paneque, por lo que ha asegurado que no hay alternativa o la alternativa significa defender un modelo antiguo, capitalista y depredador.