MÁLAGA 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) ha celebrado este martes sesión conjunta de su Comité Ejecutivo y Junta Directiva para hacer balance de 2025 que sitúa a Málaga "ante el desafío de un nuevo impulso marcado por la incertidumbre", ha expresado su presidente, Javier González de Lara, quien ha destacado el dinamismo socioeconómico de la provincia, pero ha advertido de "amenazas" que pueden condicionar el desarrollo.

Según ha comunicado la CEM a través de una nota, ha destacado que, pese al buen comportamiento en general de los principales indicadores económicos, como el ritmo de creación de empresas, la generación de empleo o la propia evolución del PIB, "afrontamos retos y limitaciones que pueden comprometer seriamente nuestro futuro desarrollo socioeconómico".

Esto se da, apunta, en un contexto marcado "por la tensión geopolítica global, la pérdida de competitividad en el marco europeo y las expectativas de un 2026 que apuntan a una desaceleración económica a nivel mundial".

Y en el ámbito nacional, "directamente condicionado por la falta de estabilidad política y presupuestaria, ante un año electoral, al menos en el marco autonómico, que también será clave en la gestión del último ejercicio para la aplicación de los Fondos Next Generation de la UE", ha manifestado.

Así, los empresarios malagueños han valorado la marcha del empleo con "cifras récord tanto en afiliación como en bajada del paro, rozando los 760.000 cotizantes en julio y quedando por debajo de los 110.000 parados en los meses de verano, con un ritmo de crecimiento similar al del año anterior".

No obstante, han indicado que "la reducción del desempleo apunta a un dinamismo menor". Así el presidente de CEM ha subrayado que el tejido productivo "afronta un objetivo de reducción del paro cada vez más complicado debido al constante aumento de la población activa, cercana al millón de personas, la dificultad que tienen las empresas para contratar --especialmente, las pymes--, afrontando un coste, complejidad administrativa y regulatoria cada vez mayor y al elevado número de vacantes sin cubrir".

Ha incidido en que "la falta de personal es cada vez más alta para atender la necesidad de crecimiento de sectores estratégicos en la provincia, como la construcción, el turismo y la hostelería, el tecnológico o el transporte"; demanda "desatendida" que en determinados momentos del año supera los 20.000 puestos de trabajo.

Según han indicado desde la CEM, se trata de una situación relacionada directamente con la formación y la especialización de perfiles concretos, como indican dichos sectores, "que vienen haciendo un notable esfuerzo por incrementar competitividad a través de la innovación, flexibilidad y mejora de las condiciones laborales".

Ante esto, González de Lara ha puntualizado que falta "poner orden en una ecuación que suma numerosos demandantes de empleo y muchas plazas que no llegan a cubrirse".

Para ello, ha insistido en "políticas que faciliten la inserción laboral de los colectivos con mayor dificultad", como los jóvenes, cuya tasa de paro prácticamente duplica la media total, y los mayores de 45 años, que superan el 50% de los parados de la provincia"; además de la agilización de los trámites de regularización de personas migrantes, "necesarias para nuestro mercado de trabajo".

Por otra parte, la organización patronal ha llamado la atención por la "preocupación creciente" del entorno empresarial ante el aumento del absentismo, algo que es "uno de los grandes debates pendientes, que afecta notablemente a la productividad y la sostenibilidad de nuestras empresas, sobre todo de las pymes".

Según la CEM, "estos factores podrían comprometer nuestro ritmo de generación de actividad económica, junto a otros ya señalados como la inseguridad jurídica, la presión fiscal o el exceso normativo", aunque la Confederación de Empresarios de Málaga ha valorado la marcha de creación de empresas y alta de autónomos en 2025.

"Málaga continúa siendo el motor económico de Andalucía", ha expresado González de Lara, quien ha destacado que aporta el 40% de las nuevas sociedades creadas en la región y que las altas cuadruplican las disoluciones. "Eso sí, continuamos acusando una importante atomización empresarial", ha dicho.

"El reto de la dimensión es un objetivo permanente que no alcanzamos a escalar", ha afirmado el presidente de CEM, refiriéndose a un tejido productivo formado en un 85% por micropymes, con más de la mitad de las empresas sin asalariados y apenas un 0,3% de compañías que superan los 250 trabajadores.

En otro plano, CEM ha insistido en alertar del déficit de la provincia en materia de infraestructuras "por falta, en algunos casos, o por su situación al límite, en otros", por lo que han instado a "impulsar la movilidad y las conexiones viarias y ferroviarias, junto a la ampliación del aeropuerto y la ya urgente mejora de la capacidad de distribución de nuestra red eléctrica".

González de Lara ha admitido que "a pesar de los anuncios y declaración de intenciones recientes, seguimos sin percibir avances o compromisos efectivos que garanticen un desarrollo de infraestructuras suficiente a medio y largo plazo".

Ha insistido en que "Málaga está claramente lejos del nivel de inversión en infraestructuras que le corresponde" y que, "junto a la falta de suelo productivo y la creciente crisis de vivienda que nos afecta, amenaza seriamente no solo nuestro futuro crecimiento, sino la propia consolidación de una Málaga metropolitana a la que, a día de hoy, le queda mucho camino por recorrer".

También se ha analizado la evolución de las exportaciones de la provincia y que 2025 se encamina "de nuevo a cifras récord de facturación, consolidando un tejido exportador regular de más de un millar de empresas; pendientes, en todo caso, del grado de impacto de los aranceles de EEUU del 15% y China, con el 20% a los productos porcinos".

Un final de año que apunta, eso sí, a la mejora de las expectativas de crecimiento económico para la provincia, en torno al 3,7%, manteniéndose por encima de las medias andaluza, española, y considerablemente superior a la europea. No obstante, "se evidencia el desgaste de una clase media que afronta un coste de la vida cada vez más alto, condicionado por la inflación y la presión fiscal".

González de Lara ha rechazado "caer en la complacencia" y ha dicho que "es ahora cuando debemos pisar el acelerador y evitar la pérdida de dinamismo", lo que pasa "por una planificación sólida y estratégica con luces largas, apostando por la inversión y la competitividad del territorio, con la implicación de todas las administraciones y, por supuesto, la colaboración del tejido empresarial".

Según ha recordado, "los empresarios pedimos, exigimos apoyo y confianza. La empresa es la principal fuente de progreso, desarrollo y generación de riqueza en nuestro país; crea y mantiene la mayor parte del empleo, apuesta por la innovación y la sostenibilidad", punto en el que ha señalado que "vivimos en un constante señalamiento y hostigamiento normativo por parte del Gobierno, interfiriendo constantemente en el Diálogo Social".

"Una actitud --ha asegurado--, que lo único que logra es entorpecer los avances sociales y económicos, limitar nuestro dinamismo y ahuyentar la inversión". Por contra, ha puesto en valor la confianza que la ciudadanía sí demuestra en la empresa, según el último Informe Edelman, publicado por CEOE, que la señala "como institución más fiable entre los españoles, valorada como elemento de cohesión social, por su compromiso ético y aportación al progreso y bienestar territorial".

Concretamente, este informe sitúa el grado de confianza de los andaluces en la empresa en un 64% y por encima del 77%, sobre la confianza en el empleador.