OVIEDO 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

La asociación de transportistas Cesintra ha emitido este lunes una nota de prensa en la que considera que el decreto anticrisis para mitigar los efectos de la guerra en Irán aprobado por el Gobierno contiene medidas "insuficientes, decepcionantes y perjudiciales" para el sector del transporte por carretera.

"Los vehículos particulares verán compensado prácticamente el 100% del impacto de la subida de la gasolina derivada de la guerra de Irán, mientras que para los vehículos profesionales del transporte por carretera las ayudas sólo amortiguarán un 50 % del sobrecoste real que se está soportando y esto pese a ser el colectivo más afectado y sin tener en cuenta el impacto ya ocasionado en el transcurso de estas últimas semanas de guerra", argumentan.

Explican desde Cesintra que la bonificación aprobada de 20 céntimos por litro (idéntica a la aprobada en 2023 pese a que en aquel momento el gasóleo estaba 20 céntimos más barato), en la práctica se verá reducida en un 25% al eliminar el Decreto-ley la figura del gasóleo profesional que veníamos disfrutando desde el año 2007.

"Por otro lado, nos encontramos con que en la práctica los transportistas no pueden repercutir este incremento de los combustibles en más de un 30 % desde el inicio de la guerra ya que no se ha actualizado el porcentaje que el diésel representa hoy en los costes de explotación de los vehículos de transporte y reducirse el precio de los carburantes por el efecto de las medidas aprobadas", han comentado.

Consideran que las medidas perjudican la capacidad de los transportistas para trasladar el incremento del precio de los carburantes mediante la aplicación de la fórmula de repercusión de la variación del combustible.

Así, la asociación reclama la aprobación las peticiones que el Comité Nacional de Transportes solicitó al Ministerio, que pasan por la bonificación mínima de 25 céntimos por litro o kilogramo aplicable a gasóleo, gasolina, gas y adblue; ayudas directas para las empresas de transporte por mercancías en función del tipo de vehículo; e incrementar la referencia del coste de combustible en el índice general de costes del transporte en un 10 % por tipología.