MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Defensa impulsará en los próximos años una inversión de entre 1.600 y 2.000 millones de euros en el programa 'Satcom multiórbita', integrado en la constelación europea Iris2 de comunicaciones seguras por satélite, al tiempo que pondrá en marcha 15 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) en 2026 para avanzar en el refuerzo de las capacidades militares y acercar el gasto en defensa al objetivo del 2% del PIB.

Según el departamento que dirige Margarita Robles, estos proyectos se suman a los planes ya en curso y configuran el mayor esfuerzo de modernización acometido hasta ahora por las Fuerzas Armadas, con un techo de gasto conjunto de 34.000 millones de euros hasta 2042 y una estimación de creación de 155.436 empleos en ese periodo.

El PEM 'Satcom multiórbita', basado en una constelación nacional dentro del programa Iris2 de la Comisión Europea, contempla una inversión estimada en esa horquilla de entre 1.600 y 2.000 millones, destinada al desarrollo del segmento espacial, el segmento terrestre de control y gestión y la operación del sistema durante todo su ciclo de vida.

Con este proyecto, España busca reforzar sus capacidades de comunicaciones seguras y su contribución al programa europeo de satélites, dotando a las Fuerzas Armadas de enlaces avanzados y resilientes en diferentes órbitas.

Defensa explica que en la actualidad gestiona 79 programas de modernización, de los cuales 35 corresponden a los PEM impulsados a través del Plan de 2025. La cartera continuará creciendo con la incorporación de los 15 nuevos PEM previstos para 2026, junto con el programa 'Capacidad LEO Nacional' en 2027, como contribución española al programa europeo de comunicaciones seguras por satélite.

Con ello se alcanzará la cifra de 95 programas en curso, que el departamento califica como "el mayor esfuerzo de modernización acometido por las Fuerzas Armadas".

Los 15 nuevos PEM de 2026 están orientados a impulsar el desarrollo de capacidades transversales en comunicaciones, ciberseguridad, inteligencia y guerra electrónica, mediante el empleo de nuevas tecnologías, la explotación de datos y la inteligencia artificial.

Para ello contemplan el desarrollo y adquisición de sistemas de comunicaciones, equipos criptográficos y soluciones de ciberseguridad, así como sistemas de obtención, análisis y explotación de inteligencia y herramientas avanzadas de planeamiento y simulación.

Estos proyectos incluyen también la modernización de los sistemas de mando, control y comunicaciones de los Ejércitos, la Armada y la Unidad Militar de Emergencias, además de la mejora de las capacidades de posicionamiento y navegación.

Asimismo, para hacer frente a los desafíos de la inteligencia artificial ofensiva, reforzarán las capacidades nacionales mediante el desarrollo de sistemas de detección y protección de infraestructuras críticas y el uso responsable de la IA para anticipar, identificar y mitigar amenazas.

Más de un año después de la aprobación del Plan Industrial y Tecnológico, Defensa hace balance de la situación de los 35 PEM impulsados en ese marco, que considera un "pilar fundamental" del plan, con un techo de gasto conjunto de 34.000 millones de euros hasta 2042.

La estimación de creación de empleo medio anual del conjunto de estos programas es de 22.073 puestos de trabajo, hasta un total de 155.436 empleos a lo largo de su duración, lo que el departamento destaca como un "profundo impacto sobre el empleo y la cohesión económica del país".

En cuanto a la financiación, y de acuerdo con los ocho reales decretos del Ministerio de Industria de concesión de prefinanciación, Defensa señala que en 2026 se prefinanciarán 2.318,80 millones de euros adicionales a los 4.500 millones de 2025.

El Ministerio subraya que "si los PEM constituyen el núcleo de la transformación de nuestras capacidades militares, los Planes de Participación Industrial representan el instrumento que garantiza que ese esfuerzo inversor se traduzca en desarrollo económico, innovación y fortalecimiento del tejido industrial español".

Según el departamento, estos planes están concebidos para reforzar la seguridad de España, modernizar sus capacidades operativas y su desarrollo evolutivo, impulsar su transformación digital, fortalecer la ciberdefensa, garantizar el sostenimiento de los sistemas y equipos en servicio y consolidar una industria de defensa capaz de competir en los mercados internacionales más exigentes.