PAMPLONA, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -El Gobierno de Navarra inicia la detección de viviendas vacías de personas jurídicas con indicios de estar deshabitadas. Para mejorar su detección y favorecer su puesta en uso, el Departamento de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias ha comenzado a enviar comunicaciones a los titulares de estas viviendas en las que se han detectado indicios de estar vacías.
La actuación, que se enmarca en el Plan de Control e Inspección de Vivienda en Navarra, se centra en la inspección de 115 inmuebles, 85 de ellos situadas en Pamplona y comarca y 30 en el resto de Navarra.
Según explican desde el Ejecutivo foral, una vez se detectan las posibles viviendas deshabitadas se inicia el proceso de declaración. Para ello, se contacta con la persona propietaria para que pueda explicar la ocupación de la vivienda. Además, antes de la declaración "se ofrecen medidas de fomento para facilitar su arrendamiento o rehabilitación protegida".
Por este motivo desde la Dirección General de Vivienda se ha comenzado a enviar comunicaciones a las personas jurídicas titulares de estas 115 viviendas en las que se han detectado indicios, con un plazo de 10 días hábiles para alegar. Si pasado este plazo no queda acreditado que la vivienda no está deshabitada, se procede a declarar la vivienda como deshabitada, inscribiéndola en el Registro de Viviendas Deshabitadas de Navarra y comunicándose a las entidades locales para que la incorporen a sus censos e inicien el cobro del Impuesto sobre Viviendas Deshabitadas.
Es importante distinguir entre las viviendas vacías y las deshabitadas, ya que no tienen la misma consideración. Las vacías son aquellas que no tienen uso y, por lo general, no presentan consumos asociados de suministros como agua o gas. Sin embargo, para que una vivienda se considere deshabitada, en el caso de las personas físicas, debe tratarse de la tercera vivienda o de una posterior propiedad de la misma persona. Por tanto, una segunda residencia no se considera deshabitada, aunque permanezca vacía.
En el caso de las personas jurídicas, el número de viviendas en propiedad no se tiene en cuenta. Por ello, una vivienda que no esté en uso puede considerarse deshabitada, aunque sea la primera propiedad.
Para desarrollar esta labor la Dirección General de Vivienda ha desarrollado una nueva herramienta de análisis que permite cruzar datos de consumo de agua y electricidad con información catastral y de domicilios fiscales. Su objetivo es "mejorar la identificación inicial de inmuebles que podrían encontrarse vacíos, siempre como paso previo a una revisión individualizada de cada caso por parte del personal técnico de la dirección general".
En esta primera fase, la herramienta ha permitido obtener un listado inicial de 115 viviendas, titularidad de personas jurídicas, en las que no se han registrado consumos significativos de agua ni de electricidad.
Esta iniciativa se enmarca en el IX Plan de Control e Inspección en materia de vivienda 2025-2026, que tiene como objetivo "garantizar el uso adecuado del parque residencial en Navarra". El plan incluye entre sus ejes de actuación específicos la revisión de viviendas deshabitadas, además de otras acciones relacionadas con la promoción y edificación de viviendas, la rehabilitación protegida, la adjudicación y transmisión de vivienda protegida, el destino y uso de la vivienda protegida, el registro de contratos de arrendamiento y el registro de grandes tenedores.
Para ello, se prevén inspecciones sobre los distintos procedimientos desarrollados por la Dirección General de Vivienda, incluyendo el cumplimiento de la normativa en la construcción de viviendas, el correcto funcionamiento del censo de solicitantes y del Fondo Foral de Vivienda Social o el control de las rehabilitaciones protegidas. Asimismo, se revisan las transmisiones y cesiones de viviendas protegidas para "evitar sobreprecios o incumplimientos", las condiciones de los contratos de alquiler y el uso efectivo de las viviendas protegidas, entre otras acciones.
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