El Govern ha impulsado un Plan de acciones para fomentar el catalán en las prisiones y centros de justicia juvenil, una estrategia de los departamentos de Justicia y Calidad Democrática y Política Lingüística para consolidar el catalán como herramienta de cohesión, formación y "reinserción laboral y social".
Así lo han anunciado este lunes el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, y el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, en una rueda de prensa en el Districte Administratiu a la que también han asistido la Secretaria de Medidas Penales y Reinserción, Elena Pérez, y la jefa de gabinete de la Conselleria de Política Lingüística, Montserrat Sendra.
El plan parte de la idea central de que el conocimiento del catalán amplía oportunidades y, por ende, no se trata sólo de aprender una nueva lengua, sino de adquirir una competencia que pueda ayudar a los internos a relacionarse mejor con el entorno, a participar en actividades formativas y culturales y a acceder con más garantías al mercado laboral una vez alcancen la libertad.
En este sentido, Espadaler ha reivindicado que "al lado de la formación, del trabajo y de los programas de tratamiento, se pone también la cuestión lingüística, el conocimiento del catalán, porque creemos que abre puertas a la reinserción".
El plan se dirige a personas internas y jóvenes en ejecución penal, a los profesionales de los centros penitenciarios y de justicia juvenil, y a los propios centros y entidades colaboradoras, y su despliegue se extenderá entre 2026 y 2030.
Además, Vila ha recordado que se enmarca en diversos compromisos institucionales del Govern, como el Pla de Govern, los planes departamentales de Justicia y Política Lingüística, el Pacte Nacional per la Llengua y otros antecedentes, dado que en 2021 ya se constituyó un grupo de coordinación interna para el fomento del catalán y en 2023 se elaboró una diagnosis de su uso.
También en el ámbito de la justicia juvenil había una experiencia previa, pues en 2013 se impulsaron planes lingüísticos específicos de centro, buenas prácticas de gestión lingüística y una campaña de sensibilización, entre otras medidas, por lo que el nuevo plan recupera, actualiza y amplía todas las líneas de trabajo previas, pero con una dimensión global para todo el sistema de ejecución penal.
"Situamos el catalán en el núcleo duro del proceso de reinserción", ha remarcado Espadaler, que ha explicado que el objetivo es incrementar en un 20% el uso de la lengua propia entre los 5.000 profesionales vinculados directamente a los centros (4.886 en centros penitenciarios y 356 en centros educativos de justicia juvenil), así como entre los profesionales y los internos.
En el caso de las prisiones catalanas, el 54,9% de los internos son extranjeros y, mientras que el uso del catalán de los profesionales se sitúa en un 74%, cuando se dirigen a los internos el porcentaje baja a un 17%.
En lo referente a los internos, el 63,2% tiene algún conocimiento de catalán y el 61,9% ha cursado alguna formación en esta lengua, pero el porcentaje que lo habla se situaba en un 13,7% en 2025 frente al 16% de 2022, mientras que el 33,2% de la población penitenciaria no lo entiende.
En el caso de los centros educativos de justicia juvenil, el uso del catalán entre profesionales es de un 88%, pero cuando se dirigen a los jóvenes se reduce hasta el 28%.
En lo referente a los profesionales, se harán talleres de sensibilización lingüística y se prevé la presencia de referentes lingüísticos en una primera fase, que incluirá el Centre Penitenciari de Joves (Barcelona), el Centre Penitenciari Mas d'Enric (Tarragona) y el Centre Obert de Barcelona, y el objetivo es que el 100% de los centros penitenciarios y educativos de justicia juvenil cuenten con esta figura antes de 2028.
También prevé una actuación específica para profesionales del Centre d'Iniciatives per a la Reinserció (CIRE), dado que casi la mitad no tiene acreditado formalmente el nivel de catalán, por lo que se harán pruebas de nivel, se establecerán planes de formación y, a partir de 2027, se prevé incluir contenidos lingüísticos en los procesos de oposición.
En lo referente a los internos, se reforzará la oferta formativa del catalán, se crearán grupos de conversación, se impulsarán actividades culturales en catalán y premios literarios y musicales, y se elegirán referentes lingüísticos entre las personas privadas de libertad para fomentar su uso, entre otras iniciativas.
El plan va acompañado de una campaña institucional titulada 'El català obre portes', con cartelería y un 'spot' que gira en torno a hacer equipo, trabajar y relacionarse.
Además, prevé la elaboración de vocabulario básico multilingüe de terminología penitenciaria antes de 2027, vocabularios específicos vinculados a los oficios y talleres productivos y de formación ocupacional antes de 2028, y planes lingüísticos específicos de centro antes del mismo año.
También incorpora un proyecto de investigación pionero bautizado como 'El català, llengua de reinserció laboral' que analizará el impacto del conocimiento del catalán en variables relacionadas con la inserción laboral de las personas que han pasado por el sistema de ejecución penal.
El Consell Executiu aprobará el plan este martes y se formalizará el viernes en el Centre Penitenciari de Joves: arrancará este año con la puesta en marcha de talleres de sensibilización lingüística para los equipos directivos y profesionales en los centros de la primera fase, se seleccionarán los primeros referentes lingüísticos y se harán las pruebas de nivel a profesionales del CIRE, entre otras medidas.
Las actuaciones derivadas de este plan se desarrollarán con respecto a los presupuestos ordinarios de los departamentos de Justicia y Política Lingüística y no requerirá de una estructura presupuestaria específica, han aclarado los consellers.
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