MADRID 27 Feb (EUROPA PRESS)Si uno tiene mascotas, no es inusual verlas comer hierba, plantas o incluso barro. Aunque parece un comportamiento extraño que podría ser fuente de preocupación, es más normal de lo que parece.
A pesar de la existencia de diferentes teorías, como una que apuntan a la memoria heredada de las mascotas de su pasado como cazadores, el consumo de césped puede ser señal de diversas necesidades o funciones de los perros y gatos.
Una de las motivaciones principales por las que los perros comen plantas está relacionado con su digestión. Los caninos utilizan el césped para provocar vómitos y limpiar su estómago; es una sustancia irritante que provoca engrosamientos en la pared digestiva y aumenta la secreción de líquidos, según explican los expertos en un artículo divulgativo de Tiendanimal. Sin embargo, si lo hacen en exceso, se debe llevarlos al veterinario.
Otro motivo podría ser el sabor. Aunque se piensa comúnmente que el césped puede cubrir una necesidad nutricional, los especialistas de Purina resaltan que no existen suficientes estudios que respalden esta hipótesis, por lo que es más probable que simplemente les guste el sabor.
El aburrimiento también puede ser un fuerte motivador para este comportamiento. Cuando los perros no están estimulados, pueden empezar a llevar a cabo comportamientos destructivos o inusuales para aliviar esta necesidad de actividad.
¿Y la evolución? Si se toma en cuenta la evolución, una hipótesis señala que estos animales podrían estar consumiendo césped por una cuestión de instinto. Ya que sus ancestros salvajes cazaban y consumían todas las partes de lo que atrapaban, es posible que el consumo de plantas sea un comportamiento heredado.
Aunque posiblemente es un comportamiento que se observa menos que con los perros, no es raro que un gato coma hierba. De hecho, un estudio de la Universidad de California en 2019, citado en un blog de los especialistas de Feliway, encontró que el 71% de los gatos lo habían comido al menos seis veces en su vida.
¿Por qué sucede? Si un felino está sufriendo dolores o molestias estomacales, es probable que coma césped y después vomite. Esto lo hace como una reacción instintiva a este malestar porque no tienen enzimas suficientes para digerir una gran cantidad de hierba, según el equipo de Purina.
Esto sirve para limpiar bolas de pelo, plumas, parásitos u huesos que pueden estar irritando su sistema digestivo. Sin embargo, hay que tener cuidado con que los gatos no coman plantas tóxicas que se pueden tener en casa, como la flor de pascua.
Además de aliviar náuseas, el césped sirve como un laxante natural para los felinos. Cuando tienen problemas digestivos, esta planta puede estimular el intestino y ayudar con el estreñimiento. Aun así, como es el caso de los perros, si se observa un consumo de hierba o vómitos excesivos, se debe consultar con un veterinario.
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