TARRAGONA, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Ferrmed, Joan Amorós, ha resaltado la necesidad de invertir 7.000 millones de euros en medidas de "máxima prioridad" en Catalunya para adaptar las infraestructuras ferroviarias y evitar cuellos de botella derivados de la puesta en marcha de los corredores Mediterráneo y del Ebro.

Lo ha dicho este lunes durante la jornada 'El Corredor Mediterráneo y la confluencia con el eje del Ebro' organizada por la entidad en el Port de Tarragona, y que ha contado también con la participación del presidente de la infraestructura, Santiago J. Castellà, informa el puerto en un comunicado este lunes.

Ha defendido que deben priorizarse actuaciones que solucionen los 12 puntos de congestión identificados que existirán en 2030 en todo el corredor Mediterráneo, de los cuales 7 estarán en la confluencia con el del Ebro: "Son actuaciones estratégicas, con un alto impacto positivo y un elevado retorno económico", ha añadido Amorós.

Castellà, por su parte, ha puesto en valor el impacto en la competitividad territorial que aporta el corredor, pero advertido que "si no se resuelven todas las carencias" identificadas por Ferrmed, podría perderse competividad y oportunidades de negocio.

Estas actuaciones incluyen la modernización y duplicación de las líneas de Rodalies en Barcelona y Tarragona, el cambio de la amplitud de la línea Barcelona-Girona-Portbou, terminales intermodales en Granollers (Barcelona) y Constantí (Tarragona) o la implantación del Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario (Ertms).

Además, y en paralelo a estas actuaciones, los estudios de la entidad señalan la necesidad de un total de 19 terminales intermodales de todos los tamaños en Catalunya, que también contribuirían a evitar cuellos de botella.

En Tarragona, estas deberían estar ubicadas en los municipios Arboç, Valls/Nulles, Constantí, Montblanc y Aldea, además de una dentro del recinto portuario.

En total, Ferrmed ha cifrado en 30.000 millones de euros la inversión adicional en toda la infraestructura del corredor Mediterráneo en España, y dar respuesta así al alza del comercio de mercancías en ferrocarril previsto con el objetivo de la Unión Euopea de alcanzar una cuota del 30% para 2030.

Estas inversiones incluirían separar los tráficos de pasajeros y mercancías en ambos corredores, duplicar las líneas también de Valencia, convertir y construir al ancho de vía UIC parte de las vías de línas de Catalunya, Alicante o Murcia y construir 30 nuevas terminales intermodales.