MADRID 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, ha anunciado este miércoles que el país va a triplicar la ayuda enviada a Líbano hasta alcanzar las 60 toneladas a medida que avanzan los ataques israelíes contra el territorio, una ofensiva que comenzó tras el disparo de proyectiles por parte del partido-milicia chií libanés Hezbolá en venganza por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.

"Hemos decidido triplicar el volumen de la ayuda que llegará esta semana. Esta ayuda nos permitirá entregar 60 toneladas de asistencia humanitaria al pueblo libanés, incluidos kits de saneamiento, de higiene, mantas lámparas y unidades médicas móviles", ha indicado en declaraciones a la cadena de televisión TF1.

La medida llega poco después de que el propio presidente de Líbano, Joseph Aoun, pidiera a su homólogo francés, Emmanuel Macron, intervenir para evitar ataques contra barrios del sur de Beirut, la capital, tras las solicitudes de evacuación emitidas por el Ejército israelí antes de perpetrar ataques. Además, instó a Macron a trabajar para lograr un alto el fuego "lo antes posible".

Este mismo miércoles, el Ejército de Israel ha lanzado una nueva oleada de bombardeos contra el sur de Beirut, en esta ocasión contra "sedes terroristas" y "lugares usados para almacenar armas" supuestamente pertenecientes a Hezbolá, sin que por ahora haya detalles sobre víctimas o daños.

Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.

El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.