GIJÓN, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Gijón, a través del Servicio de Parques y Jardines, ha concluido los trabajos de localización, saneamiento y retirada de restos de fibrocemento con amianto en ocho parcelas de titularidad municipal, situadas en el entorno periurbano del concejo.

   Según una nota de prensa del Consistorio gijonés, la actuación ha eliminado focos potencialmente contaminantes y refuerza la protección de la salud pública.

   La intervención ha contado con una inversión de 17.545 euros (IVA incluido) y ha sido ejecutada por la empresa especializada Posada Organización S.A., encargada de realizar la retirada segura del material y su posterior traslado a un gestor de residuos autorizado, garantizando el cumplimiento de toda la normativa vigente en materia de residuos peligrosos.

   Desde el Consistorio se ha señalado que el fibrocemento es un material que contiene fibras de amianto, cuya inhalación puede provocar graves enfermedades respiratorias cuando, debido a su deterioro o a una manipulación inadecuada, libera partículas al ambiente.

   Asimismo, han indicado que, aunque su utilización está prohibida desde hace años, todavía permanecen restos en antiguas construcciones, cubiertas y vertidos incontrolados, lo que hace necesaria su identificación y eliminación por empresas autorizadas.

   La retirada de este tipo de residuos debe realizarse siempre conforme a la normativa vigente y a través de gestores autorizados. En este sentido, la colaboración y responsabilidad de los propietarios resulta también fundamental para garantizar una correcta gestión de los materiales con amianto y prevenir riesgos para la salud pública y el medio ambiente.

   Con esta actuación, el Ayuntamiento de Gijón se adelanta dos años al plazo establecido por la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, que fija el año 2028 como fecha límite para que las administraciones locales dispongan de un inventario y una planificación para la retirada de este tipo de materiales.

   Los trabajos comenzaron con una fase de localización e identificación de parcelas municipales periurbanas con presencia de antiguas escombreras o restos de cubiertas de fibrocemento. Posteriormente, se procedió a su retirada mediante los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de residuos, asegurando su correcta gestión ambiental a través de un gestor autorizado.

   En este sentido, el concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Rodrigo Pintueles, ha destacado que "la mejor política ambiental es la que se anticipa a los riesgos".

   "Con esta intervención eliminamos un riesgo potencial para la salud y el medio ambiente, al tiempo que cumplimos con nuestra responsabilidad de mantener los espacios municipales en las mejores condiciones y seguir avanzando hacia una ciudad más segura y sostenible", ha resaltado.