MADRID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El transporte público se ha situado en el foco de la cuarta edición de Global Mobility Call (GMC), donde se ha consolidado como la "principal herramienta" para construir "ciudades más sostenibles, competitivas e inclusivas".

Durante las sesiones del congreso, que se celebró del 9 al 11 de junio, el debate se centró en los "grandes desafíos" que afronta el transporte público, como la interoperabilidad entre operadores, la digitalización de lo servicios, la descarbonización de las flotas, la integración tarifaria, el aprovechamiento de datos y la mejora de la experiencia del usuario.

Según ha detallado la organizadora Ifema Madrid en un comunicado, uno de los avances más relevantes de la feria fue el avance del Abono Único, impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que busca facilitar una "movilidad sin barreras administrativas" y favorecer una red de transporte público "más integrada en todo el territorio nacional".

La innovación tecnológica también tuvo un rol protagonista en GMC de la mano de operadores como Metro de Madrid, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, Euskotren o la Empresa Municipal de Transportes de Madrid.

Estos coinciden en que la inteligencia artificial, la gestión avanzada del dato y la digitalización "ya están transformado la operación diaria del transporte público". De esta manera, estas instituciones afirman que la tecnología se consolida como una herramienta para un servicio "más eficiente y fiable" en ámbitos como la predicción de incidencias, la información en tiempo real o la optimatización energética.

Transport for London fue la encargada de aportar la visión y experiencia internacional. El operador presentó el modelo de integración que se desarrolla en la capital británica, donde la planificación conjunta del transporte, la gestión del espacio urbano y la experiencia del usuario han permitido construir uno de los sistemas de movilidad "más coordinados del mundo".

"Su intervención puso de relieve que la verdadera transformación no depende únicamente de la tecnología, sino de la coordinación institucional y de situar al ciudadano en el centro de todas las decisiones", han afirmado.

La transición energética también se consolidó como otro de los grandes ejes del programa. Administraciones regionales y distintos operadores mostraron casos reales de electrificación de flotas, la incorporación de energías renovables y el desarrollo de infraestructuras de recarga.

De esta manera, destacaron la necesidad de garantizar la independencia energética del transporte público y acelerar la descarbonización del sector sin perder competitividad.

Por su parte, GMC puso en valor la colaboración entre administraciones, operadores, industria y empresas tecnológicas como "condición indispensable" para afrontar los retos de la movilidad del siglo XXI. Así, todas las sesiones abordaron la interoperabilidad, el intercambio de datos, la planificación integrada y la cooperación público-privada de forma transversal.