MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las administraciones Públicas autorizaron permisos de construcción de renovables para 482 proyectos, con un total de 8.194,4 megavatios (MW) a lo largo de 2025, lo que supone un descenso del 69% en comparación con el año anterior, según el informe del Observatorio de Energías Renovables de Opina 360.

La energía fotovoltaica mantuvo su liderazgo entre las tecnologías renovables, con permisos de construcción para 7.033,3 MW -el 85,6% de la potencia total autorizada-, seguida de la energía eólica, con 1.111,2 MW, y la biomasa, con 50 MW.

En cuanto al reparto competencial, los gobiernos regionales concedieron el 59,9% de la potencia autorizada (4.910,9 MW), mientras que el Ministerio para la Transición Ecológica otorgó permisos para los 3.283,6 MW restantes (40,1%).

Desde el punto de vista territorial, más de la mitad de la potencia aprobada (53,8%) se concentró en Castilla-La Mancha, que encabezó la clasificación con 2.218,5 MW, casi todos de fotovoltaica; seguida de Andalucía, con 1.118,5 MW; y Aragón, con 1.069,6 MW.

De acuerdo con el informe, Cataluña fue la Comunidad con mayor volumen permitido de eólica, y Castilla y León la única que concedió permiso de construcción para biomasa, mientras que La Rioja quedó como la única región donde no se autorizó la construcción de ningún proyecto renovable.

Durante el pasado año 164 proyectos obtuvieron actualización administrativa previa, sumando una potencia de generación de 3.689 MW, un segmento dominado por la energía fotovoltaica, con 3.269,5 MW en 154 instalaciones, y, geográficamente, por Extremadura, que recibió permisos iniciales con 729,4 MW fotovoltaicos.

En lo que se refiere a los informes de impacto ambiental, a lo largo del año se publicaron 357 declaraciones favorables para un total de 8.101 MW, nuevamente liderados por la fotovoltaica, con el 82,7% de la capacidad (6.702,9 MW), y con Aragón a la cabeza en volumen con visto bueno ambiental (1.441 MW).

Por la fase de información pública pasaron en 2025 un total de 791 proyectos de energías renovables -al menos uno en cada comunidad-, con una potencia de generación conjunta de 14.078,4 MW, un 37,2% menos que en 2024, con un 54,5% correspondiente a fotovoltaica y el 44,7% a eólica, donde Castilla y León lideró la clasificación (2.593,8 MW), seguida por Andalucía (2.362,5 MW) y Aragón (2.249,5 MW), concentrando, en conjunto, más de la mitad de la potencia renovable en esta fase.

En 2025 se concedieron autorizaciones de construcción para 53 proyectos de almacenamiento, con 815,3 MW de potencia total (+8,1% respecto al año anterior), de los cuales, 546 MW corresponden a baterías, 146 MW a una central de bombeo reversible en Castilla y León y 123,3 MW a hibridaciones en nuevas plantas fotovoltaicas.

Castilla-La Mancha encabezó la clasificación (241,3 MW), seguida de Castilla y León (147 MW), Asturias (135,9 MW) y Cataluña (122,2 MW), mientras que Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia no otorgaron autorizaciones. Además, se concedió permiso previo a 15 instalaciones que suman 299,3 MW, casi todas de baterías.

El mayor impulso se registró en las fases iniciales, con 3.061,8 MW con informe ambiental favorable, casi 2.000 MW más que en 2024, liderados por Cataluña (867,8 MW), Comunidad Valenciana (485,4 MW) y Andalucía (471,9 MW).

De cara al futuro, en 2025 pasaron a información pública 225 proyectos por 6.553,8 MW, un 215% más que el año anterior, con predominio de baterías (59,6%) y centrales de bombeo (39,3%), y con Galicia al frente gracias a dos centrales de bombeo que suman 2.200 MW.

Por último, las administraciones desestimaron 193 proyectos de renovables en 2025 -principalmente por caducidad de los permisos (58,7%) o declaraciones ambientales desfavorables (27,7%)-, con un volumen total de potencia de 7.576,4 MW, un 49,5% menos que el año anterior.

En relación con el almacenamiento, únicamente 3 proyectos (44,8 MW) fueron desestimados a lo largo del año, la mayoría procedentes de hibridaciones en nuevas fotovoltaicas.

El director de Opina 360, Juan Francisco Cano, ha explicado que la caída en los permisos de construcción "debe interpretarse con perspectiva", pues 2024 fue un ejercicio "atípico y excepcional", marcado por la necesidad de cumplir con "los hitos administrativos de caducidad de permisos", lo que provocó una aceleración en las aprobaciones.

Así, Cano ha añadido que lo ocurrido en 2025 es "un retorno a la normalidad y una estabilización del mercado", tras el esfuerzo administrativo del año anterior, aunque "es vital mantener un flujo constante de tramitación para no comprometer los objetivos a medio plazo".