BILBAO, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de CCOO Euskadi, Santi Martínez, ha afirmado que si Confebask en su "combate" al absentismo "pone en cuestión los complementos de Incapacidad Temporal (IT), será una "línea roja" para su sindicato y eso hará "difícil" los acuerdos en la negociación colectiva. Además, ha denunciado que la patronal "no quiera escuchar otras cifras" como "los 184 millones al año que las empresas vascas defraudan en horas extras no pagadas".

En una entrevista concedida a Europa Press, Martínez ha apuntado, por otra parte, que no va a renunciar a lograr en Euskadi un salario mínimo de convenio y, además de intentarlo directamente en el CRL e ir pactando en la negociación colectiva, no descarta buscar un acuerdo en el diálogo social, -donde no están ELA y LAB-, para después "bajarlo" al Consejo de Relaciones Laborales.

Tras precisar que en el marco de la negociación colectiva hay 37 convenios por cerrar en un contexto en el que "va a ser difícil llegar a acuerdos", ha indicado que la patronal ya empieza a "avisar de por dónde pueden ir sus líneas de negociación y cuál es su objetivo", que se centra "en un supuesto combate del absentismo, poniendo en cuestión los complementos de Incapacidad Temporal".

"Eso para nosotras es una línea roja y puede complicar la posibilidad de llegar a acuerdos en determinados ámbitos de la negociación colectiva, donde aparte de no firmar retrocesos, tenemos que seguir reivindicando el salario mínimo de convenio, el aumento salarial en base al IPC y cláusulas de garantía salarial", ha manifestado.

En su opinión, la postura de Confebask sobre el absentismo, -que ha tomado "como bandera"-, es "un ataque cultural a la adquisición de derechos" y lo "disfrazan con cifras macro que nada tienen que ver con la realidad y con el propio término del absentismo". "El absentismo es la ausencia voluntaria injustificada al trabajo y eso nada tiene que ver con una incapacidad temporal", ha explicado.

Según ha resaltado, se ha dado un incremento "importante" del gasto en IT en los últimos años que tiene que ver con que hay "más gente trabajando", con el envejecimiento de la población, la salud mental o la cronificación de enfermedades.

A su juicio, Confebask busca generar "una especie de alarma social" que pone en cuestión "el derecho a recuperarse a través de una IT" y ha apuntado que, en cambio, hay otras cifras "espectaculares y preocupantes" que "no quiere escuchar" como que en Euskadi "las empresas vascas defraudan 184 millones al año en horas extras no pagadas". "Es un fraude cuantificado", ha indicado.

Por otra parte, el líder de CCOO Euskadi ha defendido que Confebask y las empresas vascas tienen "margen de mejora", tanto en las condiciones laborales que ofrecen como en las económicas. En este sentido, ha citado su reivindicación de un salario mínimo de convenio, "combatir la parcialidad" o mejorar la salud laboral.

En relación con el salario mínimo de convenio, cree que la patronal vasca cometió "un error en su día practicando el absentismo en su deber de negociar", si bien, a su juicio, sigue habiendo margen para sentarse en el CRL si se "circunscribe la temática de la reunión" a la sentencia del TSJPV sobre este tema y, si es así, cree que la patronal "tendría una difícil salida para decir no".

En este punto, ha anunciado que intentarán "a medio-largo plazo" tratar de llegar a un "acuerdo común" para trasladar esta cuestión al CRL. Además de esa vía, CCOO cuenta con otras dos para lograr su objetivo, una de ellas, la de la negociación colectiva, donde, "a efectos prácticos, se está acordando en determinados convenios colectivos".

Junto a estas dos opciones, no descartan otra vía que sería intentar alcanzar un acuerdo sobre este tema en el seno del diálogo social -donde no están ELA y LAB- y "luego bajarlo al CRL para acordar con todas las organizaciones sindicales".

Por otra parte, tras recordar el conflicto laboral en Tubos Reunidos y "la falta de valores democráticos que supone no vincular" acuerdos importantes "al refrendo de las plantillas", se ha referido a la estrategia de sindicatos como ELA que establecen "una especie de épica del conflicto" que luego "no tiene un beneficio en las condiciones materiales de la gente".

En su opinión, es una negociación colectiva que "busca titulares pero no una mejora de los beneficios materiales de los trabajadores" y ha puesto como ejemplo, el conflicto de Maderas de Llodio, donde el acuerdo cerrado era "peor" que el alcanzado antes de la huelga.

"A ver si va a resultar que esta épica del conflicto está llevando a algunas organizaciones sindicales a hacer caja afiliativa, a través de la caja de resistencia, en vez de a mejorar las condiciones materiales de la gente", ha apuntado.

Para Martínez, ELA es una organización muy mayoritaria, a la que hay que "pedirle responsabilidad" y ha incidido en que "hay determinados conflictos donde se maneja esa épica del conflicto sin importar mucho el resultado final" y está presente la caja de resistencia, que "sirve para dopar determinados conflictos".

Dicho esto, ha manifestado que, así como con LAB tienen un cauce de comunicación "vivo", con ELA no existe. "Con LAB puedo levantar el teléfono y con ELA no puedo porque no hay ninguna voluntad. Cuando hablas con alguien que está lleno de líneas rojas, cualquier cosa que digas puede traspasarla, entonces no tiene mucho sentido levantar el teléfono", ha asegurado.

Por otro lado, ante la reciente demanda de Confebask de un pacto de país para garantizar el bienestar futuro, ha defendido que le parece una idea "metodológicamente acertada", pero "lo más urgente" sería abordar, en el marco de un hipotético pacto, el problema de la vivienda, además de la sanidad y la capacidad económica de la ciudadanía frente a la inflación.

En relación a la vivienda, ha afirmado que, aunque Euskadi tenía una arquitectura normativa "muy avanzada" en esta cuestión, no se está "consiguiendo influir en el precio de la vivienda". Por ello, cree que hay que "ganar en intensidad" en las medidas propuestas y plantear otras para que, "desde lo público, se pueda fomentar la construcción de vivienda nueva, la rehabilitación y el alquiler público".

Además, ha declarado que, aunque "Confebask no quiera verlo", la vivienda es un problema que tiene "un componente laboral importante" porque "nadie en su sano juicio va a venir a Euskadi teniendo que dedicar más del 50% de lo que gana a vivir bajo un techo".

Por otra parte, sobre la gestión del Gobierno vasco, tras la llegada de Imanol Pradales a Lehendakaritza, ha señalado que, en lo que respecta a las condiciones sociolaborales y económicas, hay un "margen de mejora evidente" en "la implicación de las consejerías del PNV en el ámbito del diálogo social".

En concreto, ha citado la apuesta del consejero de Industria, Mikel Jauregi, por la colaboración público-privada para "la recuperación de empresas vascas" y cree que está perdiendo una oportunidad para "llevar su trabajo a un ámbito como el del diálogo social" porque está tomando iniciativas importantes, pero no dejan de ser iniciativas unilaterales".

"Sería bueno que algunas iniciativas pudieran aterrizar en el diálogo social para que el propio consejero reciba aportaciones de la parte sindical", ha dicho.

En materia de sanidad, ha rechazado el acuerdo del Gobierno vasco con el SME porque "se legitima la bilateralidad con un lobby de presión, que es en lo que se está convirtiendo el SME" y, ante la situación en Osakidetza, desde la "unidad de acción" se plantea ir a un "escenario de movilizaciones".