BARCELONA, 14 May. (EUROPA PRESS) -

El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, ha asegurado que el Gobierno de España no tiene un mensaje "tecnopesimista ni distópico" y ha asegurado que las redes sociales son las que han alertado sobre lo que puede pasar con la inteligencia artificial (IA).

"Hemos puesto en el centro del debate asuntos que son de puro sentido común", ha dicho este jueves en la segunda jornada del Encuentro Internacional por los Derechos Digitales, celebrado en la Llotja de Mar de Barcelona, donde ha participado junto a la filósofa y profesora asociada de la Universidad de Oxford, Carissa Véliz, en la mesa redonda 'Profecía y poder: el futuro de la democracia en la era de la IA'.

López ha afirmado que el debate de los derechos digitales es un debate sobre democracia, por eso, cree evidente que tiene que haber una serie de normas, pero también una serie de innovaciones que permitan trabajar por el bien: "No es una discusión tecnológica, es una discusión política de primera magnitud. Estamos discutiendo sobre soberanía".

En este sentido, ha defendido "un modelo confiable donde no se ponga en riesgo" esta democracia, pero tampoco la transición ecológica que se está llevando a cabo, la salud mental de los niños y niñas y la seguridad nacional.

Ha añadido que no se trata sólo de poner normas, se trata de invertir también para construir herramientas éticas y construir un modelo de inteligencia artificial confiable: "No el más rápido, no el más barato. El más confiable".

Ha destacado también la importancia de la creación de talento nacional y los demás elementos que permitan tener esa soberanía y ha recordado que España está destinando más de 30.000 millones de euros de los fondos de recuperación para que haya fábricas de chips y semiconductores, empresas punteras en modelos de lenguaje de inteligencia artificial, "o en inundar las universidades españolas de cátedras de inteligencia artificial, de ciberseguridad, de gestión de datos".

Así, ha afirmado que todos los indicadores dicen que España es uno de los países más competitivos en la adopción de la IA pero que esto aporta tanto oportunidades como riesgos, ya que el país tiene "energía limpia y barata", lo que puede producir una inflación, o una burbuja, de solicitudes de instalación de centros de datos.

Por eso, ha explicado, el Gobierno ha aprobado, coincidiendo con la guerra de Irán, un decreto que regula la construcción de centros de datos en España que, entre otros, "combate la especulación que se estaba produciendo".

Ha defendido también que Europa sabe que necesita multiplicar al menos por tres su capacidad de supercomputación, por lo que ha destacado la apuesta por el Barcelona Supercomputing Center y la red de supercomputación estatal: "Vamos a ser, estoy convencido, una de las primeras gigafactorías de Europa".

Además, ha señalado que España es líder mundial en la producción de energía renovable y en haber creado una industria que exporta a medio mundo ese modelo energético, y ha defendido que está haciendo lo mismo con la transformación digital: "Eso lo estamos haciendo con la inteligencia artificial, pero viene la cuántica. Y atentos a sus pantallas, porque España va a ser líder mundial".

Por su lado, Véliz ha destacado la importancia de poner reglas pero también de innovar: "Al final la ética no es nada más que buen diseño y parte de lo que estamos diciendo cuando criticamos a la inteligencia artificial es que este producto es una basura".

Asimismo, ha asegurado que España es un país valiente y ha dicho que es momento de no creer en predicciones oscuras: "Si en este momento mostramos cobardía va a hacer falta ser muchísimo más valientes más adelante en el camino y hay que evitar esa situación".

Por eso, ha instado a España y a Europa a tener autoconfianza, ya que cuentan con el capital humano, económico y de innovación para cambiar esta trayectoria: "Hay veces que hay que estar en el lado correcto de la historia. No importa qué pase".