(Información remitida por la empresa firmante)El MACA hackea sus propias vitrinas con la exposición "Pukuna" de Angélica Alomoto: una
alianza disidente con La Neomudéjar que inauguró oficialmente su sala de artes visuales, la sala
KUNANMI, con una gran presencia de agentes del arte y asistencia internacional. Una noche
cargada de simbolismo, arte y el anuncio por parte de la directora Carmen Lucia Cordero Lopez, del
nacimiento de un programa de becas de producción que profundiza en las buenas prácticas y que
lleva el nombre de ATEMPORAL. Este programa del MACA cuenta con la financiación
internacional del Museo La Neomudejar y la colaboración de la Fundación Bienal de Cuenca.
Las estructuras museísticas hegemónicas, la mirada eurocéntrica
colonial y las vitrinas estáticas de la historia oficial vuelven a ser
hackeadas desde la disidencia visual y la resistencia estética en el
MACA.
La recién inaugurada Sala Kunanmi del Museo de las Culturas
Aborígenes (MACA) —un territorio concebido para hacer converger
lo preincaico con lo contemporáneo— se convierte en el epicentro
de una transformación radical la práctica museográfica de la ciudad
de Cuenca.Kunanmi, nacida de una alianza internacional disruptiva entre el
MACA y el Museo C.A.V. La Neomudéjar de España, estrena la
exposición "Pukuna" de la galardonada creadora e investigadora
Angélica Alomoto.
Esta iniciativa opera como un manifiesto estético-político que busca
sacudir el letargo institucional de la museografía arqueológica y
abrir fisuras en los discursos históricos oficiales.
Una curaduría desde los márgenes y la periferia
Bajo el pulso intelectual y el rigor de una "curaduría desde los
márgenes" comandada por el reconocido crítico, teoricista y actual
director de la Bienal de Cuenca, Hernán Pacurucu, la exposición
"Pukuna" de Angélica Alomoto, abandona de forma definitiva el
circuito dócil y complaciente del arte comercial, para asentar un
articulado conceptual y científico sobre como se ha leído
históricamente la cosmovisión de los pueblos preincaicos de
Ecuador.
Pacurucu articula la obra de Alomoto, no como un conjunto de
objetos para la contemplación pasiva, sino como verdaderos
dispositivos tecnológicos de agitación ideológica que dinamitan la
catalogación arqueológica tradicional.
El texto curatorial firmado por Hernán Pacurucu establece con
absoluta crudeza y claridad el marco conceptual de esta agitación
institucional:
"A través de 'DEFORMACIONES' buscamos generar
transformaciones radicales sobre la identidad, el cuerpo y el
territorio, forzando a la institución museística a dejar de ser un
cementerio de objetos. El trabajo de Angélica Alomoto no decora el
espacio; lo tensiona mediante un hackeo frontal a la mirada
arqueológica occidental. En 'Pukuna', la artista reinterpreta la
cerbatana ancestral mediante el uso visceral de la arcilla y el
cuarzo, convirtiendo este símbolo de poder en una crítica directa a
la representación cultural hegemónica. No estamos ante piezasestáticas, sino ante un diálogo disidente entre la memoria ancestral
y la carne viva del arte contemporáneo, diseñado expresamente
para deconstruir la historia oficial desde la periferia".
De este modo, la curaduría despoja al museo de su rol clásico de
contenedor de reliquias muertas para transformarlo en un
laboratorio político vivo. Las piezas de Alomoto se apropian de las
salas no para integrarse a la narrativa museística existente, sino
para subvertirla desde adentro, cuestionando a quién pertenece la
voz que narra el pasado y cómo se construyen las jerarquías de la
mirada colonial.
El ecosistema cientifico y tecnológico de Angélica
Alomoto
La propuesta multidisciplinar de Angélica Alomoto —quien se
consolidó en el panorama artístico tras obtener el primer premio en
la 62° edición del prestigioso Salón de Julio (2023)— sumerge
ahora al espectador en un ecosistema de articulación científica y
tecnológica. Su práctica artística utiliza la cerámica ritual, el
videoperformance, los textiles y el patrimonio inmaterial como
extensiones críticas de la cosmovisión y los saberes andino-
amazónicos.
La infancia de Alomoto, transcurrida entre los paisajes de la Sierra
y la Amazonía ecuatoriana, sirve como el núcleo sensible de una
obra que busca devolver el aliento, el sonido y la vibración a las
wakas. A través de la combinación de la arcilla moldeada a mano y
las nuevas tecnologías de representación digital, así como las
técnicas científicas de cocción que lleva investigando por mas de
30 años y con las que que combina basalto, hierro y cobre,
Alomoto logra que los materiales ancestrales dejen de ser mudos.
En "Pukuna", la cerbatana tradicional se transforma en una
metáfora del aliento vital: un canal que proyecta sonido, genera
resonancia y reclama un espacio político en el presente. Los
objetos ya no son piezas arqueológicas inertes; son cuerpos que
vibran, interactúan con el espacio y desafían activamente la mirada
del observador contemporáneo.Metamorfosis en la Sala Kunanmi
La misión del MACA articula dentro de su nueva remodelación
museal, una hoja de ruta que concibe como estrategia de
transformación el programa articulado conjuntamente con el Museo
LNM de Madrid al que llaman “Atemporal”, esta herramienta de
nuevas museologías para la implementación de una visión nueva
para el arte actual, da sus primeros pasos.
Esta proyecto no es casual comenta Carmen Lucía Cordero
López,. La Sala Kunanmi fue concebida precisamente como un
laboratorio de resistencia cultural en el Austro ecuatoriano, un
espacio diseñado para confrontar los vestigios preincaicos del
museo con las propuestas visuales más arriesgadas de la
actualidad.
Al hacer colisionar temporalidades distintas, "Pukuna" descoloniza
la mirada del espectador, demostrando que la memoria de los
pueblos originarios no pertenece al pasado sepultado, sino a una
continuidad viva que utiliza las herramientas del arte
contemporáneo para seguir enunciándose.
Inaugurada con un éxito rotundo el pasado jueves 14 de mayo, la
muestra se consolida como un hito crítico en la escena artística de
Cuenca. La exposición no solo visibiliza el trabajo de una de las
investigadoras más sólidas de la antropología visual del país, sino
que también valida la efectividad de las redes internacionales de
co-creación periférica que conectan la gestión cultural
independiente de España y Ecuador.
"Pukuna" puede visitarse durante todo el mes de mayo y Abril de
2026 en la Sala Kunanmi del Museo de las Culturas Aborígenes
(MACA), ubicada en la calle Larga 5-24, en la ciudad de Cuenca.
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