MADRID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de República Democrática del Congo (RDC) ha anunciado que las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) han firmado un protocolo de desmilitarización y desmovilización como parte del acuerdo de paz firmado en Washington entre RDC y Ruanda en diciembre de 2025 bajo los auspicios de Estados Unidos.

"Tras un largo proceso, las FDLR acaban de firmar un protocolo de desmilitarización, desmovilización y acuartelamiento", anunció a última hora del martes en una rueda de prensa el ministro de Integración Regional, Floribert Anzuluni.

Según los acuerdos firmados con Washington, el desmantelamiento de las FDLR --grupo armado de origen ruandés fundado en el año 2000 que opera en territorio congoleño-- debía lograrse o a través de campañas de sensibilización sobre el desarme o mediante el uso de la fuerza a través del despliegue militar, ha recogido el portal de noticias congoleño Actualité.

"Ante la falta de resultados concluyentes hasta marzo pasado, iniciamos un proceso de despliegue de tropas en Kivu del Norte, concretamente en Walikale. Allí se desplegaron dos batallones que comenzaron a prepararse para una posible neutralización por la fuerza", ha detallado en rueda de prensa.

La posibilidad de utilizar la fuerza "contribuyó a acelerar" la primera de las estrategias: la sensibilización sobre el desarme. "Posteriormente, la cúpula política y militar de las FDLR se puso en contacto con el Gobierno para discutir los términos de la rendición, así como las condiciones para su desmilitarización, desmovilización y acuartelamiento", ha agregado.

El presidente de RDC, Félix Tshisekedi, y su homólogo ruandés, Paul Kagame, firmaron en diciembre de 2025 junto al mandatario estadounidense Donald Trump un pacto de paz que buscaba poner fin a "décadas de violencia y derramamiento de sangre".

El pacto formalizaba los términos de otro acuerdo previo entre las partes, incluyendo "un alto el fuego permanente, el desarme de las fuerzas no estatales, garantías para que los refugiados vuelvan a sus casas y justicia y rendición de cuentas para todos aquellos que han cometido atrocidades ilegales".

Las conversaciones arrancaron ante el recrudecimiento del conflicto a raíz de una ofensiva del M23, que logró tomar las capitales de las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, provocando airadas acusaciones de RDC contra Ruanda.

Kinshasa acusa a Kigali de apoyar al grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) en el este de RDC, mientras que las autoridades ruandesas acusan a su vecino de colaborar con los rebeldes de las FDLR --fundado e integrado principalmente por hutus responsables del genocidio de 1994 en Ruanda-- que se han refugiado en su territorio desde hace más de una década.