MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

La ciudadanía suiza ha rechazado en referéndum este domingo el tope máximo de población propuesto por el centro-derecha para 2050, una medida que obligaba además al Gobierno suizo a adoptar severas restricciones en su política migratoria si el país sumaba 400.000 personas más antes de ese año.

La victoria del "no" en el cantón de Ginebra, confirmada por la radiotelevisión estatal SRF, ha terminado de decantar un resultado que, según las proyecciones sobre el total, acabará con un 55 por ciento de los votos en contra de la iniciativa prsentada por el Partido Popular Suizo (SVP).

El Grupo del Partido Popular Europeo en la eurocámara, aliado del SVP, ha admitido la derrota del referéndum como una "decisión que hay que respetar", mientras que desde el partido suizo se destaca la gran participación, que demuestra a su juicio que el tope poblacional es un tema que merece nuevas discusiones.

Además, el plebiscito ha vuelto a poner de manifiesto la división entre las zonas urbanas y rurales, como Appenzell Innerrhoden, en el noreste, donde hay pocos extranjeros, y casi el 66% de la población aprobó la iniciativa.

El SVP, el partido político más grande de Suiza, se ha opuesto vehementemente durante décadas a la inmigración y a la Unión Europea, y ha planteado varias propuestas en referendos. La mayoría de ellas han fracasado, aunque algunas, incluida la prohibición de los minaretes en 2009 y la prohibición de cubrirse la cara en 2021, han tenido éxito. Aunque ha sido el partido suizo con más votantes desde 1999, los cuatro partidos más grandes han gobernado en coalición a nivel nacional durante décadas, impidiendo que el partido de derecha implementara sus políticas.

El partido presentó el referéndum para limitar la población como una iniciativa de sostenibilidad que conservaría los recursos y combatiría una mayor expansión urbana, los autobuses y trenes superpoblados y la delincuencia. Sin embargo, siempre dejó claro que la atención se centraba en limitar el número de extranjeros en el país.

La medida propuesta habría supuesto la aplicación de restricciones al asilo y la reunificación familiar una vez que la población alcanzara los 9,5 millones, lo que probablemente ocurrirá en la década de 2030. En Suiza viven actualmente alrededor de 9,1 millones de personas.

Si esas medidas resultaran insuficientes, el país alpino habría puesto fin a su acuerdo de libertad de movimiento con la UE, que permite derechos recíprocos para vivir y trabajar a través de las fronteras, a pesar de que Suiza no es miembro del bloque. De aprobarse, Suiza se habría convertido en el único país del mundo en limitar su población.

Monika Rühl, presidenta de la asociación empresarial Economiesuisse, se ha felicitado por el resultado. "Todavía necesitamos acceso a trabajadores cualificados", ha declarado en comentarios recogidos por la agencia DPA, donde ha señalado el problema del envejecimiento de la población si se restringe la inmigración. "Necesitamos un acceso sencillo a través de la libre circulación de personas con la UE", ha añadido.

Mientras tanto, Stephanie Gartenmann, diputada del SVP en el Parlamento regional de Berna, intentó presentar la tasa de aprobación del 45% como un éxito. "Esta es una señal clara de que debemos actuar", ha indicado a la cadena SRF, antes de recomendar al país que apueste por una "inmigración cualitativa" para "mantener a Suiza tal como es: un lugar en el que vale la pena vivir, con prosperidad y una alta calidad de vida".