MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los suizos votan este domingo si limitan el total de la población del país a un máximo de 10 millones de habitantes para el año 2050; un referéndum impulsado desde la derecha representada por el Partido Popular Suizo como una "iniciativa de sostenibilidad" y que sus críticos describen como una maniobra antiinmigración.

La población de Suiza se ha disparado desde 2002 y ha pasado de los 7,3 millones de ese año a los 9,1 millones de ahora, de los cuales un 27% son residentes suizos nacidos en el extranjero. El año 2050 parece todavía muy lejano, pero el caso es que la inciativa obliga al Gobierno a imponer restricciones de residencia y asilo si el número de habitantes rebasa los 9,5 millones antes de esa fecha.

Estas medidas podrían provocar un efecto bola de nieve en las mismas relaciones entre el país y la Unión Europea: a las personas admitidas provisionalmente ya no se les concederían permisos de residencia permanente y la reunificación familiar también se vería restringida.

En cuanto a la inmigración regular, Suiza tendría que renegociar, en una segunda fase, los acuerdos internacionales que contribuyen al crecimiento demográfico, comenzando por su acuerdo de libre circulación de personas con la Unión Europea.

Una encuesta de la radiotelevisión estatal suiza (SBC) muestra que el 52% de los preguntados se opone a esta iniciativa, pero el respaldo se mantiene en el 45% y un 3% de los consultados está indeciso, de acuerdo con el sondeo publicado el pasado 3 de junio.

Tanto el Gobierno como el Parlamento han rechazado esta "iniciativa de sostenibilidad", como la describe el Partido Popular Suizo, para liberar al país de la "presión derivada de la densidad de la población", que tiene en la inmigración a uno de sus factores agravantes e impide un "desarrollo demográfico sostenible".