ALMERÍA 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional ha desmantelado en una sola jornada dos plantaciones de marihuana instaladas en inmuebles de Almería y Berja, en actuaciones independientes que se han saldado con tres personas detenidas y la intervención de más de 2.300 plantas y esquejes, cerca de 60 kilos de marihuana, varias armas y 2.010 euros en efectivo.

Según ha informado la Comisaría Provincial en un comunicado, las operaciones 'Bella' y 'Conejo' se llevaron a cabo el 29 de julio por los grupos de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Almería y de la Comisaría Local de El Ejido, respectivamente, con la colaboración de las Unidades de Prevención y Reacción (UPR) durante las entradas y registros.

A los tres detenidos se les atribuyen delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico. Dos de ellos también están investigados por un delito de tenencia ilícita de armas.

Además de las plantas y los esquejes, los agentes han intervenido 'picadura' y cogollos ya recolectados. El peso definitivo de la sustancia está pendiente de los análisis.

Los agentes también intervinieron una escopeta de cañones paralelos, una pistola, una pistola detonadora, siete armas de aire comprimido --dos de ellas de elevada potencia--, "abundante munición", un machete, un chaleco antibalas y 2.010 euros en efectivo. Las armas han sido remitidas para su estudio pericial y análisis operativo.

Las dos intervenciones se enmarcan en el V Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar, vigente desde el 1 de enero de 2026 y cuyo ámbito territorial incluye la provincia de Almería, dentro de la estrategia dirigida a incrementar la presión policial contra el narcotráfico y sus estructuras logísticas.

La investigación desarrollada en Almería comenzó a principios de 2026, después de que los agentes detectaran indicios de que un cortijo situado en el barrio de San Vicente se utilizaba simultáneamente como residencia y centro de cultivo de marihuana.

Las pesquisas también guardaban relación con las quejas vecinales por los continuos cortes de suministro eléctrico provocados por los enganches fraudulentos empleados para alimentar este tipo de plantaciones.

La finca se encontraba apartada del núcleo urbano y protegida por un muro perimetral elevado y varios perros. Estas medidas dificultaban la observación desde el exterior y permitían avisar a sus moradores ante la presencia de "personas extrañas".

Con autorización del Juzgado de Instrucción número cuatro de Almería, los agentes del Grupo II de Estupefacientes, apoyados por la UPR, accedieron al inmueble durante la mañana del 29 de julio. En su interior localizaron a una pareja, un hombre de 46 años y una mujer de 40, que fueron detenidos.

Al percatarse de la llegada de los policías, el hombre arrojó sobre el tejado una escopeta de calibre 12 junto a una cartuchera con munición. Durante el registro, los agentes también localizaron una pistola y otra detonadora escondidas dentro de una máquina recreativa, junto a los 2.010 euros en efectivo.

La plantación se distribuía en tres habitaciones equipadas con focos, transformadores, ventiladores, extractores y máquinas de aire acondicionado. En total, se intervinieron 152 plantas de marihuana, 682 esquejes, 3,16 kilos de picadura y 1,04 kilos de cogollos, además de una balanza y una centrifugadora utilizada para procesar la sustancia.

Los técnicos de la compañía suministradora comprobaron que el inmueble disponía de una acometida ilegal conectada directamente a la red eléctrica. El suministro obtenido mediante esta conexión mantenía en funcionamiento la infraestructura de cultivo.

Al hombre le consta una detención policial anterior por delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico, una circunstancia relevante por su relación directa con la actividad investigada. Fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Almería, mientras que la mujer quedó en libertad en dependencias policiales, citada para comparecer ante la autoridad judicial.

De forma paralela, el Grupo II de Estupefacientes de la Comisaría Local de El Ejido investigaba desde abril una vivienda adosada de la barriada de El Cerrillo, en Berja, ante la posibilidad de que se utilizara como plantación clandestina.

La inspección de la red eléctrica reveló una acometida fraudulenta con una carga "muy superior" a la correspondiente a una vivienda convencional. La instalación carecía de las medidas de seguridad necesarias y generaba un "grave riesgo" de sobrecarga e incendio para los inmuebles próximos.

Tras obtener autorización del Juzgado de Instancia e Instrucción número 2 de Berja, los agentes establecieron un dispositivo de seguridad y accedieron a la vivienda. En el sótano descubrieron dos grandes salas de cultivo que albergaban 1.476 plantas de marihuana, con un peso provisional de 35,23 kilos.

La infraestructura estaba compuesta por 77 paneles de iluminación led, 12 máquinas de aire acondicionado, 13 equipos interiores de climatización, nueve extractores, ocho balastros y dos deshumidificadores. También se intervinieron un machete, una tabla con información sobre el proceso de cultivo y un chaleco antibalas oculto debajo de un colchón.

En el momento de la intervención, el investigado, un hombre de 32 años, trató de dificultar su identificación y huyó por la azotea. Recorrió alrededor de 20 metros por los tejados de varias viviendas con la intención de abandonar el inmueble, aunque los agentes lo localizaron y detuvieron.

Al arrestado le consta una detención policial anterior por delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico. Tras finalizar las diligencias, quedó en libertad, citado para comparecer ante el Juzgado de Instancia e Instrucción número 2 de Berja.

Las investigaciones permanecen abiertas y no se descarta la identificación de otras personas relacionadas con el funcionamiento, la financiación o el aprovechamiento económico de las plantaciones.